miércoles, 9 de septiembre de 2009

MESOAMÉRICA




Mesoamérica era una gran zona que empezaba al terminar la zona desértica del centro y norte de México y terminaba en Panamá.


En esta gran región existían condiciones que permitieron a sus habitantes desarrollar asentamientos humanos, es decir, construir ciudades, tener una vida sedentaria y desarrollar las grandes culturas que hasta ahora nos asombran, como la olmeca, La maya, la mexica o azteca, la teotihuacana, la tolteca, la mixteca, la zapoteca y otras más.


La orografía de Mesoamérica era diversa, volcanes cubiertos de nieve, bosques de lluvias tropicales y áridas mesetas en el centro de México. La tierra era fértil, había grandes ríos y bosques.


Entre los vestigios o restos encontrados de todas las culturas de Mesoamérica están las maravillosas construcciones piramidales, centros ceremoniales y tumbas, también se han encontrado hachas, joyas, figurillas de jade, serpentina, o barro, máscaras, objetos de barro y cerámica, restos de vestimentas en algodón y otras fibras, penachos y otros muchos objetos que nos permiten conocer cómo era la vida de estas comunidades.


En la región de Mesoamérica se ubican los actuales Estados de Campeche, Colima, Chiapas, Guerrero, México, Morelos, Michoacán, Nayarit, Tlaxcala, Tabasco, Oaxaca, Puebla, la ciudad de México y el sur de Hidalgo, Guanajuato, Sinaloa y Querétaro.


Las culturas de mesoamérica fueron diversas y sus niveles de desarrollo también, por lo que se han disntinguido tres grandes periodos, el preclásico, dividido a su vez en tres subperiodos y que abarcó más o menos, desde 1500 antes de Cristo hasta 300 después de Cristo, el clásico que abarcó desde el año 300 al 900 después de Cristo y el posclásico desde el año 900 a 1500 después de Cristo.


FUENTE: ESMAS.COM




Las culturas de Mesoamérica










Las culturas de Mesoamérica desarrollaron complejos sistemas de gobierno, creencias religiosas, conocimiento científico y formas artísticas. Dentro del área, los pueblos compartieron rasgos que iban desde la dieta y el vestido hasta los tipos de templo y los dioses. Las cosechas más típicas eran de maíz, los frijoles y el chile. Las tortillas de maíz, un alimento básico, se preparaban con piedras de amasar y moldes de arcilla. Los nobles usaban habitualmente túnicas de algodón ricamente bordadas, mientras que la gente del común se vestía con prendas de paño y simples frazadas.






Entre los elementos arquitectónicos comunes se encuentran los grandes templos levantados sobre altos plintos escalonados y los juegos de pelota donde se practicaban juegos de significación religiosa. Entre los logros intelectuales de Mesoamérica se cuentan distintos sistemas de escritura jeroglífica, avanzados estudios astronómicos y un calendario muy complejo y preciso. Las prácticas y creencias religiosas compartidas por estas culturas incluyen deidades comunes, culto a los antepasados y sacrificios humanos


Los rasgos y tradiciones de Mesoamérica se desarrollaron en diferentes regiones y se extendieron por las diversas sociedades debido a los contactos interregionales. Para la época de la conquista española, que comenzó en 1519, la práctica totalidad de las sociedades mesoamericanas compartían estas características. Al desarrollo cultural contribuyó la diversidad ambiental de Mesoamérica.


La división entre tierras altas y bajas producía diferentes plantas, animales y recursos en las diferentes regiones. Esta variedad alentó entre las sociedades unas relaciones basadas en el mutuo beneficio. Por ejemplo, los productos de las tierras bajas, como el algodón y el cacao (utilizado para hacer chocolate), se cambiaban por productos de las tierras altas, como obsidiana (un cristal volcánico utilizado para fabricar herramientas) y basalto (piedra de la que se hacían morteros para moler maíz).




División de la historia cultural


Los arqueólogos dividen la historia cultural de Mesoamérica en cinco periodos principales: paleoindio (antes de 8000 a.C.), arcaico (8000-1500 a.C.), preclásico o formativo (1500 a.C.-292 d.C.), clásico (292-900 d.C.) y posclásico (900-1527 d.C.). Cada una de estas etapas supuso una serie de importantes desarrollos interrelacionados.


El periodo paleoindio abarca la época en que Mesoamérica, junto con el resto del continente americano fue ocupado por primera vez por bandas nómadas de cazadores-recolectores, cuyos antepasados habían emigrado desde Asia.


Durante el prolongado periodo arcaico, los grupos mesoamericanos se establecieron en poblados permanentes y desarrollaron la agricultura como su principal medio de subsistencia. El mayor logro cultural del periodo arcaico fue el cultivo del maíz, que se convirtió en el alimento básico de la dieta mesoamericana.




Durante el preclásico se desarrollaron las primeras sociedades complejas, con grandes poblaciones sostenidas por la agricultura extensiva. Estas sociedades se segmentaron en una clase dirigente y otra popular. El desarrollo de estrechos vínculos entre las elites de las diferentes regiones hizo de Mesoamérica una entidad cultural definida, donde los pueblos compartían una ideología religiosa y una forma de gobierno, a pesar de estar divididos en sociedades distintas, con centenares de lenguas diferentes.


El periodo clásico contempla el máximo desarrollo de los primeros estados mesoamericanos dignos de tal calificativo, gobernados por reyes cuyo poder se asentaba sobre religiones oficiales y grandes y poderosos ejércitos. En estos estados se levantaron grandes y populosas ciudades y extensos sistemas comerciales. Existía una acusada estratificación social, entre cuyas clases se contaba un artesanado profesional y un campesinado, junto con una clase gobernante establecida. Tras el colapso de las grandes civilizaciones del periodo clásico, asistimos durante el posclásico al ascenso de otras sociedades en las que priman los canales comerciales a gran distancia y la potencia militar.


Durante este periodo se dio una cierta secularización del estado, lo que implicaba que, aunque la religión seguía ocupando un papel importante, no estaba tan mezclada con la política y la economía. Los ejércitos adquirieron importancia en la medida en que protegían las rutas comerciales y servían para adquirir bienes y mano de obra mediante la conquista de otros estados. Fueron estas sociedades las que se encontraron los españoles, quienes iniciaron su conquista a principios del siglo XVI.






Los primeros pueblos




 Los primeros pueblos en llegar a Mesoamérica lo hicieron durante el pleistoceno, cuando los glaciares cubrían buena parte de la superficie terrestre. El momento preciso en el que aparecieron no es conocido, pero existe la certeza de que se produjo hace más de 15.000 años. Estos primeros pobladores descendían de grupos que habían emigrado a América desde el noreste de Asia, traspasando un ancho puente helado que cruzaba el estrecho de Bering yconectaba Siberia y Alaska.














Cazaban grandes mamíferos, como mamuts y mastodontes, usando eficaces y sofisticados venablos. También recolectaban una amplia gama de plantas silvestres, como semillas, nueces y bayas. Vivían en pequeñas bandas de 15 o 20 individuos. Todos los miembros eran considerados iguales. El final del pleistoceno, hacia el 9000 a.C., estuvo marcado por los cambios climáticos.


A medida que los glaciares se fundieron, subió el nivel del mar, la vegetación cambió y los grandes mamíferos se extinguieron. En respuesta a estos cambios, los grupos mesoamericanos del periodo arcaico desarrollaron estrategias de supervivencia que incluían la caza menor (especialmente cérvidos y conejos), recolección de plantas silvestres y los primeros experimentos agrícolas. Gracias a esto aprendieron a plantar muchas especies importantes como maíz, frijoles y calabazas.Una de las primeras en ser cultivadas fue un tipo de calabaza en forma de botella que podía vaciarse y utilizarse como recipiente para el agua y otros líquidos. Otras importantes cosechas domesticadas en Mesoamérica durante el periodo arcaico fueron los chiles, el tomate, el aguacate y el algodón.


Entre el 5000 y el 3000 a.C. la agricultura como dedicación exclusiva reemplazó a la caza y la recolección en Mesoamérica, y la gente comenzó a vivir en poblados permanentes. Algunas áreas con recursos naturales abundantes podían mantener poblaciones estables que no tenían que recurrir a la agricultura. Por ejemplo, en las tierras bajas ribereñas del golfo de México y el océano Pacífico, la vida sedentaria se basaba en la pesca y el marisqueo.


Algunas regiones montañosas -como el valle de México, más conocido como valle de Anáhuac, en el centro del país- poseían lagos que hacían posible el sedentarismo basado en la actividad pesquera y en la caza de aves. No obstante, incluso estas regiones privilegiadas acabaronpor adoptar la agricultura.


Durante este primer periodo, los pueblos eran pequeñas comunidades de una docena de casas hechas con adobe y ramas (una cubierta de varas y palos entrelazados recubierta de arcilla), con hornos para cocinar al aire libre, talleres artesanos y almacenes. El trabajo, incluyendo la agricultura, se organizaba con arreglo a los patrones del clan o familia extendida. No había divisiones sociales basadas en el rango, y el mando, el prestigio y los recursos se compartían por igual. Las diferencias de estatus se entendían estrictamente en términos de género, edad y cualidades personales. Hacia el 2000 a.C., al principio del periodo preclásico, la agricultura se había extendido por toda Mesoamérica. Con el tiempo, supuso un abastecimiento fiable y abundante de alimento, que permitió el crecimiento de la población en la mayoría de las regiones.




División de las clases sociales


A medida que los asentamientos crecieron, aparecieron las primeras divisiones en clases sociales, y un gran abismo comenzó a separar a las clases dirigentes del pueblo llano. Algunos de los individuos más influyentes, o caudillos, y sus parientes cercanos acapararon poder, alimentos, tierras y otros recursos en mayor medida que la gente corriente.


Los poblados en los que vivían los caudillos eran mayores en tamaño e importancia que otros asentamientos, alcanzando probablemente el millar de habitantes. Se convirtieron en centros de actividad política y económica. Eran también importantes centros religiosos, y albergaban sedes ceremoniales más sofisticadas, como templos elevados y recintos sagrados.


A partir de estas poblaciones principales, los mesoamericanos comenzaron a formar las sociedades complejas que caracterizarían la región. Otro hito importante de este periodo de asentamientos tempranos fue la introducción de la cerámica. Las primeras cerámicas conocidas en Mesoamérica aparecen en diferentes regiones en torno al 2000 a.C. En algunas, como en el valle de Tehuacán y el valle de Oaxaca, los utensilios eran bastante toscos y utilitarios, y seguramente sólo se usaban para cocinar. Hacia el 1800 a.C. la región costera pacífica de Soconusco (en lo que es hoy día el sureste del estado mexicano de Chiapas), la primera cerámica era muy compleja tanto en las formas como en la decoración. Parece haber tenido una función social y haberse usado específicamente para los banquetes.


FUENTE: MAILXMAIL